LA «MALA MEMORIA» NO ES TAN MALA – laneuronamina
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LA «MALA MEMORIA» NO ES TAN MALA

Cuando no encontramos las llaves del coche o la tarjeta del médico, decimos «¡qué mala memoria tengo!». Cuando conocemos a una persona y no recordamos su nombre, repetimos «¡qué mala memoria tengo!», y de todas esas veces, ni una sola, nos preguntamos «¿he prestado suficiente atención?«

Hoy quiero dar los motivos que pueden tener estos «fallos de memoria«, y qué podemos hacer para mejorarlos.

Aprender sobre la memoria

El primer paso es entender cómo funciona nuestra memoria. Siempre hacemos referencia al acto de «recordar». Sin embargo, la memoria es un proceso que podemos dividir en tres pasos, que voy a explicar con un ejemplo brevemente:

Codificar

El primer paso es fijar nuestra atención en lo que queremos memorizar, y clasificarlo en nuestro cerebro de una forma ordenada.

«Si nuestra jefa nos pide que archivemos un documento, primero de todo, leemos un poco para saber de qué tipo de documento se trata ¿verdad?, es un contrato, es un informe, ¿qué es? «

Almacenar

Una vez sabemos qué tipo de información es la que tenemos que memorizar, la almacenamos en la zona correspondiente de nuestro cerebro. Vamos que las cerezas con las cerezas, y los atunes con los atunes.

«El documento es un contrato. Así que voy a la carpeta CONTRATOS y ahí lo guardo, ¡con su fecha y todo si soy muy «tiquismiquis»!

Recuperar

Cuando necesito recuperar la información, voy al rincón del cerebro donde sé que está guardada, y la recupero ¡así de fácil!

«Siguiendo nuestro ejemplo, cuando mi jefa me pida dentro de tres meses, aquel contrato que guardé, iré a la carpeta donde lo guardé, y lo recuperaré enseguida ¿verdad?»

Este paso es el deseado, ¡el de recuperar la información! El que normalmente atribuimos a la memoria.

Sin embargo,  ¿Qué pasaría, si cuando tenemos que guardar el documento estamos tan distraídos, que no nos damos cuenta donde lo metemos?

Que cuando lo tenemos que recuperar, no tenemos ni idea de donde está, y entonces diremos «¡¡¡aii si es que tengo mala memoria!!! . Siendo un error, porque estaríamos culpando a nuestra memoria, de algo bien distinto, la falta de atención.

Vivimos tan ajetreados que no nos centramos en lo que estamos haciendo o viviendo. No prestamos atención a esas rutinas como dejar las llaves del coche o guardar las cartas del médico, sin poner consciencia en ello, y realizándolas de forma automática.

Caemos en el error de pensar que estamos teniendo problemas de memoria cuando, señoras y señores, lo que ocurre es que ¡estamos teniendo problemas de atención!


Por último…

La próxima vez que vayas a culpar a tu memoria o a pensar “ voy a tener demencia”: Párate, recuerda este texto, y pregúntate si lo que necesitas es ¡aprender a atender!

Y si es así, puedes visitar este artículo donde recomiendo tareas del día a día, para poner más conciencia en cada cosita que hacemos.

Ser más conscientes

Como siempre, ¡espero haber ayudado a comprender un poquito mejor cómo funciona nuestro cerebro! Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este contenido, por favor, ¡comparte!

¡Feliz vida os desea LaneuronaMina!

Publicado el 28 mayo 2020

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